BOUDOIR

En la sociedad francesa de finales de siglo XVIII y comienzos del XIX un “boudoir” era una pequeña habitación entre el dormitorio y el comedor donde las damas se arreglaban y se daban los últimos toques antes de salir al comedor o al dormitorio.
También era un lugar donde estas damas mantenían conversaciones íntimas.
Por lo tanto el término alude a “íntimo”. No se trata de una sesión de ropa interior o lencería convencional se trata de sacar la belleza de cualquier mujer, mostrar un lado sexy y bello prevaleciendo siempre la elegancia.
Tenemos que recordar que el término y la historia proviene de comienzos del siglo XIX y si queremos ser fieles a ello tenemos que ajustarnos a la elegancia y dejar de lado la “suciedad”
erótica de la fotografía.
En muchos casos podemos ver que la fotografía de boudoir
muestra imágenes en planos peculiares: imitando el ojo de una cerradura, con una puerta entreabierta, con una mujer cambiándose…, ¿esto a qué es debido? Estas habitaciones intrigaban a los hombres y en muchos casos incitaban a “espiar” a estas damas. Este tipo de fotografía alude en cierto modo a ese “espionaje”.